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Cómo actuar ante un accidente de carretera
La Cruz Roja estima que sólo con que un 20% de la población conociera las técnicas de primeros auxilios, se reduciría sensiblemente la cifra de muertos en las carreteras.
Muchas veces hemos sufrido una de esas incomprensibles caravanas que, finalmente, terminan explicándose por un terrible accidentedetráfico
ante el cual, la mayoría de los que pasan, no puede evitar aminorar la
marcha para echar un rápido vistazo.
Ése es, sin embargo, el primero de una larga cadena de errores
que podemos cometer ante un accidente ya que, si no vamos a ayudar,
jamás debemos permanecer como meros espectadores, sino contribuir a la
fluidez de la circulación por medio de la normalidad en nuestro
comportamiento.
Desgraciadamente, lo más probable es que un accidente grave no se
produzca en las condiciones que señalamos arriba, sino en carreteras
secundarias y, muy probablemente, de noche o de madrugada. De ahí que
los primeros en llegar al lugar del suceso sean, casi siempre,
conductores particulares que se topan con la tragedia de manera
fortuita.
Por esa razón resulta absolutamente fundamental saber cómo actuar en
estas circunstancias, ya que si conservamos la calma y actuamos como
es preciso, ayudaremos a salvar vidas. Según datos de la Cruz Roja, el
57% de las muertes en carretera tiene lugar en los cinco minutos
siguientes al accidente, debido a hemorragias o a la obstrucción de las
vías respiratorias.
Este tipo de lesiones que, si no se atiendeninmediatamente,
pueden ser mortales, resultan relativamente fáciles de paliar, por lo
que una formación básica en primeros auxilios puede llegar a representar
la diferencia entre poder salvar o no una vida.
CONSEJOS Según Cruz Roja Española, si el 20% de la población conociera las
técnicas de primeros auxilios, se lograría reducir considerablemente
la cifra de muertes en las carreteras. Si no conocemos estas técnicas,
lo mejor será dejar vía libre o esperar a quienes sepan aplicarlas. En
el caso de que seamos los primeros en toparnos con un accidente, quizá
nos resulte de utilidad recordar la pauta de actuación que recomiendan
asociaciones como la Cruz Roja y que queda resumida bajo las siglas PAS
(proteger, avisar y socorrer).
Como nos indica este protocolo, lo primero al llegar al lugar del suceso
es proteger la zona para que no se produzcan nuevas colisiones,
algo mucho más frecuente de lo deseable. Para ello, estacionaremos
nuestro vehículo fuera de la calzada o intentando dejar libre una
vía de acceso para los servicios de emergencias, dejaremos encendidos
los intermitentes, nos pondremos el chalecoreflectante,
colocaremos los triángulos a, al menos, cincuenta metros.
Si es de noche, dejaremos las luces encendidas con su haz perpendicular
a la calzada, tratando de iluminar los coches siniestrados. Después
pasaremos a inmovilizar y desconectar estos vehículos para que no se
incendien, por lo que es importante evitar también que se fume en la
zona.
Antes de llamar a emergencias (112) debemos intentar hacernos una
rápida composición del lugar, resultará decisivo que podamos
facilitarles datos respecto al número de coches implicados, el de
heridos o su estado, así como también el nombre de la carretera y el
punto kilométrico en el que ha tenido lugar el accidente. Es importante
identificarnos, mantener la calma y no colgar el teléfono hasta que así
nos lo indiquen.
En cuanto a la atención a las víctimas, lo primero es evaluar el estado
de cada una para atender primero a los más graves. Jamás debemos
sacar a un accidentado de su vehículo o intentar moverlo a menos que
corra peligro de muerte, tampoco intentaremos extraerle el casco a un
motorista.
Nunca se debe dar alimentos, bebidas o medicinas a los heridos,
aunque nos lo soliciten con insistencia. Lo que sí podemos hacer es
taparlos con una manta, sobre todo si han sufrido una hemorragia.
También es extremadamente importante intentar que el herido
permanezcaconsciente en todo momento, para ello podemos
hablarle preguntándole por lo sucedido y tratar de tranqulizarle
diciéndole que la ayuda está en camino.
El 'e-Call' es un dispositivo de llamada de emergencia, que, según
las estadísticas, reducirá los muertos en el asfalto en un 11% y las
minusvalías producidas por los accidentes de tráfico en un 12%. Su
funcionamiento es muy sencillo y en un futuro no muy lejano todos los
coches lo incorporarán de serie. El usuario podrá activar el 'e-Call' de
forma manual en el caso de sufrir una avería o una leve colisión en
carretera con sólo pulsar el botón rojo -ver foto-. Este dispositivo
también funciona automáticamente si el conductor o los ocupantes se
encuentran en estado grave o inconscientes. En este caso, el 'e-Call' se
activará cuando dos o más sensores del coche queden dañados por el
impacto.
En ambos casos, el protocolo de actuación es el mismo. El sistemaconectacon el servicio de emergencia 112 y, paralelamente,
envía un mensaje de texto (sms) con todos los datos del accidente:
sensores dañados, vía y kilómetro exacto donde se produjo el siniestro.
Para ello, el coche debe disponer de un localizador GPS. En un futuro,
estos datos se enviarán vía Internet.
SEÑALIZAR Lo primero que debemos hacer al toparnos con un accidente de tráfico
es asegurar el lugar del suceso. Para ello deberemos estacionar nuestro
vehículo en zona protegida, dejando libre una vía de acceso y ponernos
el chaleco reflectante. Señalizaremos el tramo de la vía afectado
encendiendo las luces de nuestro coche y con los triángulos de
emergencia.
PROTEGER También es muy importante inmovilizar y desconectar todos los
vehículos afectados. Deberemos hacer una rápida composición del lugar,
sobre todo del número de implicados y su situación, ya que puede haber
heridos que hayan salido despedidos de los coches y estén inconscientes
a tan sólo unos metros de donde nos encontramos.
AVISAR
Una vez situados, pasaremos a llamar a los servicios de emergencias
(112). Es importante saber que nos solicitarán datos como el nombre de
la carretera, el punto kilométrico y el sentido en el que se produjo el
accidente. También resulta fundamental indicar el número de heridos, su
estado aparente o si hay víctimas atrapadas o algún coche obstruyendo la
vía.
EVALUAR Antes de socorrer a las víctimas debemos evaluar cuál es su estado
para atender primero a las más graves. Comprobaremos si tienen pulso,
están conscientes, si respiran o tienen alguna hemorragia o traumatismo
importante.
Nunca debemos mover a ningún herido a menos que su vida corra peligro
inminente. Tampoco se le debe quitar el casco a un motorista
accidentado.
COOPERAR Si el herido respira con dificultad, podemos ayudar reclinándole
ligeramente la cabeza hacia atrás, sin mover el eje de la columna
vertebral, para intentar abrir un poco las vías respiratorias. A falta
de conocimientos sobre reanimación, lo mejor será aguardar a que lleguen
los profesionales sanitarios. Quizá entonces podamos serles de utilidad
reali-zando labores sencillas.
ATENDER Ante una hemorragia presionaremos sobre ella con un trapo limpio
durante al menos 10 minutos, si se empapa procederemos a colocar otro
por encima. Con los quemados, no deben retirarse los restos de ropa
quemada ni romper las ampollas si las hay. Lo mejor es lavar la zona con
mucha agua fría durante 10 minutos y después envolverla con una sábana.
Aspectos Jurídicos.
Por desgracia, cada año se producen miles de accidentes de tráfico en las carreteras y la probabilidad de verse implicado en uno de ellos, bien como causante o como víctima, es elevada. Por tanto, es importante saber qué hacer si nos encontramos involucrados en un accidente de circulación como conductores.
En primer lugar, una vez pasado el sobresalto inicial, debemos determinar quien es el culpable del accidente intentando resolver el problema con educación y espíritu de colaboración. Para ello los conductores implicados deben rellenar en el mismo lugar de los hechos y siempre conjuntamente el parte amistoso de accidente que facilitan las compañías aseguradoras.
La declaración amistosa de accidente está diseñada para utilizarse en los accidentes de tráfico en los que intervienen dos vehículos y los daños producidos únicamente son materiales. En dicho documento se describe claramente cómo se produjo el accidente, dónde se localizan los daños en los vehículos y se consignan los datos de las partes, de los automóviles y de los seguros. Así desde el momento en que ambas partes rellenan y firman la declaración están determinando la culpabilidad de cada uno.
En el caso de no llegar a un acuerdo, o si el conductor contrario manifiesta una actitud poco colaborativa, se niega a darnos sus datos, por ejemplo porque su vehículo carezca de seguro o él esté bajo los efectos del alcohol, se debe solicitar la presencia policial, igualmente si los daños materiales son de especial relevancia o hay que lamentar daños personales
Los agentes de policía elaborarán el correspondiente atestado que constituye la prueba fundamental para determinar el responsable del accidente y de esta forma poder reclamar la reparación de los daños sufridos a las compañías aseguradoras bien extrajudicialmente o bien iniciando las correspondientes acciones legales.
De cualquier forma y para curarse en salud, es conveniente que el conductor afectado tome datos como el DNI, domicilio y teléfono de contacto de algún conductor o peatón que haya presenciado el accidente por si su intervención fuese necesaria como futuro testigo.
Si alguno de los ocupantes del vehículo ha sufrido lesiones como consecuencia de la colisión debe acudir a un centro de salud para que la asistencia médica realice la pertinente intervención y expida un informe médico forense. Este parte médico sirve como prueba de los daños sufridos a la hora de reclamar una posible indemnización a la compañía de seguros. En estos casos, los expertos aconsejan acudir a la vía penal para interponer una denuncia en un plazo de seis meses desde la fecha del incidente.
Sin embargo, se debe acudir a la vía civil cuando sólo se hayan causado daños materiales o lesiones leves y en el caso de que la denuncia por la vía penal haya sido archivada porque los hechos denunciados no sean constitutivos de falta o delito. Para reclamar por esta vía se dispone de un plazo de un año a contar desde la fecha del accidente o bien desde que finalizó la vía penal.
Asimismo el conductor implicado debe acudir a su propia compañía de seguros a dar parte de que se ha producido el accidente de tráfico en un plazo máximo de siete días según la ley, salvo que su póliza particular establezca un periodo superior.
En el supuesto de que se desconozca el vehículo causante del accidente que haya provocado daños a personas o si el causante de los perjuicios es un automóvil no asegurado, los afectados deberán dirigirse al Consorcio de Compensación de Seguros.
Por último, es aconsejable designar a un abogado y procurador de su elección para un mejor asesoramiento sobre la indemnización que se puede exigir, la viabilidad de iniciar o no acciones legales y para resolver cualquier tipo de duda relacionada con el supuesto concreto. También es importante saber que si en la póliza del seguro del vehículo tiene contratada la cobertura de defensa jurídica la compañía aseguradora se hará cargo de los gastos del abogado.
Igualmente, si en la póliza posee seguro de ocupantes los viajeros tienen el derecho de obtener una indemnización con cargo a dicha cobertura además de recibir también la correspondiente a la de la entidad aseguradora del vehículo contrario responsable del accidente. En este caso puede concederse más de una indemnización que la mayoría de las veces no se reclama por desconocimiento.
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